1. Primero la herencia, después la venta
Solo puedes vender cuando la casa está inscrita a nombre de los herederos en ese país. Para ello suele hacer falta un notario de allí y, a menudo, un Certificado Sucesorio Europeo o un certificado de herederos de tu propio país.
2. Si hay varios herederos
Normalmente todos los herederos deben firmar. Acordad de antemano quién será la persona de contacto y preparad poderes notariales, para que no todos tengan que viajar al notario.
3. Número fiscal e impuestos
En muchos países los herederos necesitan un número fiscal local, y allí puede aplicarse el impuesto de sucesiones. Pide asesoramiento tanto sobre ese país como sobre el país donde vives.
4. Estado de la casa y documentos
Las casas heredadas a veces llevan mucho tiempo vacías o tienen reformas que nunca se registraron. Comprueba que el catastro es correcto y qué inspecciones o certificados hacen falta antes de anunciarla.
5. Un precio justo
Compara con viviendas vendidas recientemente en la misma localidad. Una casa vacía que necesita reformas se vende antes con un precio realista que con uno alto.
Información general, no asesoramiento jurídico ni fiscal.









